lunes, 9 de junio de 2008

Aunque ganes o pierdas


Ausholz atraviesa un momento especial. Como era de prever, este torneo iba a servir para armar la base, empezar a conocer a cada uno de los integrantes del equipo (forma de juego y compromiso) y a partir de ahí, proyectar un posible ascenso de categoría. Algunas deserciones (gracias a Mati y Tom por sus ganas y esfuerzo) y otras "actitudes no deseadas" plantean nuevas dificultades que, con buena voluntad y las ganas de siempre, seguramente se superaran. No son grandes inconvenientes, sino problemas cotidianos y habituales en la conformación de un equipo. Y de los que ningún grupo humano esta exento. El próximo domingo se juega la ultima fecha, solo para cumplir, pero con un objetivo en mente, al que nada ni nadie tiene que interponerse.

Enfrentar un nuevo torneo, con el equipo mas fuerte que nunca. Y al que si la experiencia ya adquirida se le suma la ratificación de sus jugadores, muy pocos serán los que lo puedan derrotar.

Aguante Ausholz.

1 comentario:

Fernando Sette dijo...

Vaaaamooos che!
yo nunca me comuncico via mail o manifiesto mis impresiones ante ustedes pero creo que ahora es pertinente, y en cuanto a esta ultima entrada me encuentro totalmente de acuerdo. Justamente de estos momentos es cuando se fortalece un grupo, y a partir de errores y problemas, se va encontrando un temple y fortaleza. Ademas, como lo refleja Gerardo, no hay que dramatizar demasiado (sin intención de quitarle importancia a los hechos), porque TODO esto en algun punto es "natural".
Listo, gracias y chau
C-T